En París hay miles y miles de sitios donde comer y beber de día como de noche. Restaurant, bistrot, brasserie, bar a vin, café, crêperie y mucho más. En cuanto a gastronomía París ofrece mucho más de lo que podemos imaginar.
Antes de todo la cocina francesa, incluso mejor decir las cocinas francesas, ya que podéis encontrar ostras con camambert o bien crêpe de trigo, caracoles, pescado, carne, acompañados por champagne o por los mejores vinos tintos.
Cada región francesa tiene su proprio carácter y sus especialidades, y en París se pueden encontrar todas, en los bistrot o en los restaurantes especializados en la "cuisine du terroir", la cocina de la casa. Desde los sabores mediterráneos de Corsega y de Provencia, hasta los olores de centro Europa de Alsacia, de los platos rústicos de Borgoña, de Normandía y de la Auvergne, para acabar con las tradiciones de montaña de Savoia y del mar de Bretaña.
Y después de haber probado lo local podéis dejaros seducir por todas las diferentes cocinas del mundo: Vietnam, Marruecos, Japón, Hungría, India, Argentina, Madagascar... no existe ninguna cultura que no sea representada en París.
Comer en París puede ser algo inolvidable, para bien o para mal: frente a una oferta tan amplia y variada no es muy fácil decidir, y se corre el peligro de caer en las mismas trampas para turistas de siempre.
Aquí tiene unos consejos muy sencillos. Evitar las zonas más turisticas y buscar los sitios a donde van los verdaderos parisinos. Si conocéis a alguien que vive o bien ha vivido en París, pues tendrá que haceros una buena lista. Comprar una guía de los bistrot y de los restaurantes, pero solo si es una publicación francés: no os suena un poco raro elegir un restaurante en Madrid aconsejados por una guía australiana?
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